Venezuela: Maslow

Hace unos días un amigo de Venezuela que actualmente reside en España me estuvo contando todo lo que ha vivido en el país durante los últimos veinte años. Teniendo en cuenta que él tiene 26 años estamos hablando de prácticamente toda su vida.

Hoy quiero hablar de Venezuela, de su situación, pero sobre todo de su gente.

La conversación con mi amigo fue realmente estremecedora, emocionante y sobre todo no podía dejar de pensar en lo afortunada que soy por el simple hecho de haber nacido en España, un país desarrollado que tiene seguridad y donde no faltan servicios básicos como la comida, el agua, la luz o incluso la seguridad.

Siempre os hablo de que deberíamos dar gracias por todo lo que tenemos y por lo afortunados que somos, pero es que cada día me siento más afortunada. Ya no se trata de tener más o menos dinero, sino del hecho de tener un techo bajo el que sentirme segura, la nevera llena y que de mi grifo salga agua que además puedo beber directamente (ventajas de vivir en Madrid también, porque no en toda España es bueno beber agua del grifo).

Un país en el que tu vida vale menos que una simple chocolatina me resulta aterrador. Muchos de los que me conocéis y lleváis tiempo siguiéndome sabéis que hasta hace unos meses estuve viviendo en pleno centro de Madrid, entre La Latina y Tirso de Molina. Para poneros en situación, esa zona está repleta de narcopisos y eso conlleva adictos a todo tipo de drogas, ladrones y gente de la que prefiero estar lejos. Gracias a Dios, pude mudarme, algo que no todo el mundo puede hacer porque no tiene medios o no tiene a dónde ir.

¿Veis? A este tipo de cosas me refiero. Soy una persona muy afortunada por poder tener la vida que tengo y por poder ser libre. Hace menos de un año tenía que ir siempre acompañada por el barrio porque era realmente desagradable ser mujer en un lugar así. Ahora puedo sacar a mi perro de paseo a todas horas, incluso en mitad de la madrugada.  Seguridad.

¿Conocéis la pirámide de Maslow? Os lo pondré fácil:

Píramide-necesidades-Maslow

Según Maslow, esta pirámide indica la jerarquía de las necesidades de los seres humanos. Primero, como algo imprescindible señala la respiración, alimentación, el descanso y después la seguridad.

Entonces, ¿por qué en Venezuela hay personas que no pueden acceder siquiera a las necesidades básicas de los seres humanos?

Para que os hagáis una idea, allí aunque trabajes o incluso aunque tengas dinero, no puedes obtener determinados recursos porque directamente no hay. Y esto es culpa de aquellos que no permiten que entren los productos.

Estos últimos días hemos estado informándonos sobre el Estado de alarma que ha decretado Guaidó debido a que llevan más de cien horas sin luz.

La luz no sólo sirve para poder ver, sino para cosas tan básicas como cocinar, subir los veinte pisos de altura que tienen algunos edificios, el correcto funcionamiento de cualquier tipo de servicio  (internet, teléfono, hospitales…). Hay gente muriendo porque las máquinas de los hospitales no funcionan. Eso es inadmisible.

Pero la falta de luz también trae inseguridad, por lo que las personas quedan en total indefensión en absoluta oscuridad.

Venezuela está ahora mismo en un momento crítico. Una sola persona no puede cambiar el país, pero todos aquellos dispuestos a hacer piña conseguirán derrotar un estado de terror y carencias.

No sólo se trata de devolverle la luz al país, sino de acabar con la situación completa del país.

Desde aquí quiero mandar todo mi apoyo al país y a todos aquellos que han tenido la suerte de poder salir del mismo, pero deseándoles que llegue el día en el que puedan volver a su tierra y verla tal y como la conocieron, no en el país que unos pocos han convertido.

Todos somos Venezuela.

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