El Jersey Rojo

Iba a subir esta fotografía a Instagram, pero me he quedado sin caracteres suficientes en la descripción y he pensado: has escrito un post.

No es una buena foto, de hecho he tenido que iluminarla porque salía demasiado oscura, pero me encanta. Soy yo misma una tarde cualquiera haciendo recados.

A diario os subo fotografías muy cuidadas y la mayoría han pasado por retoques de algún tipo (brillo, color, encuadre…) y esta no. Soy yo haciéndome un selfie para enviarlo por whatsapp.

Uno de mis jerséis favoritos, rojo y finito con pintalabios a juego. Eyeliner (qué malo es ese eyeliner, tengo que haceros una review porque es el peor eyeliner que he usado en toda mi vida), rímmel de Mercadona y lápiz de cejas. Sin base de maquillaje, sin colorete, iluminador, corrector ni sombras de ojos.

No se puede decir que es un look natural porque yo no me despierto cada mañana con los labios rojos, pero sí es un look sencillo con el que es fácil encontrarme un día normal. Y ahí reside el encanto precisamente, este es mi yo natural. Y lo es porque al igual que no me maquillo al completo a diario, tampoco voy sin nada de maquillaje.

Hemos pasado años en los que estaba mal visto maquillarse y los labios rojos sólo les pertenecían a las prostitutas.

La mayoría de mis seguidores son mujeres de entre 18 y 25 años y probablemente no recordaréis determinadas épocas que yo ni siquiera he vivido, pero las mujeres hemos pasado por épocas terribles en las que estábamos supeditadas a lo que para unos pocos hombres era lo correcto. Y nada más lejos de la realidad. Lo correcto es todo aquello que a ti como mujer y como persona te hace feliz hacer y sobre todo SER.

Vive y deja vivir, toma tus propias decisiones y actúa tal y como piensas que debes hacerlo. Vive feliz y haz lo que consideres que debas hacer con tu maquillaje, tu ropa y con todas las decisiones de tu vida que te pertenezcan únicamente a ti. Mientras no pases por encima de nadie para que tú puedas ser feliz no hay ningún problema. Sé libre.

Y por eso mismo yo soy libre. Porque me he quitado las cadenas, los lazos y las ataduras que tenía a todo aquello que me tiraba de nuevo al suelo y tanto daño me hacía. Porque me resbalan las arenas movedizas y ya no consiguen tragarme. Me he cubierto de aceite para que todo eso resbale y no entre en mi vida.

Y eso quiero que hagáis, quiero enseñaros a hacerlo y ayudaros a hacer vuestra propia vida. Quiero que seáis libres y sobre todo felices. Que la naturalidad no te la imponga nadie. Si para ti la naturalidad es ir con los labios pintados de rojo, maquíllatelos. Si es ir sin maquillaje, no te maquilles.

Sólo una petición: la libertad incluye lavarse y no oler mal. Porque en el momento en el que no te duches y huelas mal, ya estás cortando la libertad de los demás.

¿Veis qué buen ejemplo? Y seguro que alguno se ha reído de esta estúpida broma. Yo misma lo he hecho mientras lo escribía.

Lo natural es subjetivo, para cada persona es diferente. No es ni mejor ni peor, es la esencia de cada persona, lo que te hace ser el ser humano o el monstruo que seas. Debes luchar por tu individualidad, por tu libertad y por tu felicidad. Que ese sea tu estilo de vida.

Esa fotografía me hace muy feliz. Soy yo misma. Con mi maquillaje, mi esencia, mi fuerte carácter, mis manías, mi enorme paciencia…

Y con mi jersey rojo.

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