El ruido de todas las ciudades del mundo no puede tapar el sonido de mis tacones

Hace casi cuatro años escribí sobre esta misma frase, podéis leerla aquí.

Pero me gusta tanto y va tan bien para este momento que hoy añado esto a lo que ya escribí:

Ni el ruido de todas las ciudades del mundo podrá tapar el sonido de mis tacones, ya que piso el suelo con firmeza.

Mi huella está presente, siempre lo estará.

No darás paso en firme jamás, porque todas esas huellas marcan tu camino, pero jamás estarán hechas a tu medida.

Jamás romperás esas cadenas que tanto te atan a mí, porque inconscientemente seguirás siempre por las huellas de mis pasos.

 

 

 

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