Cádiz; Julián

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?

Alberti añoraba el mar, tú añoras el mar. Tus raíces, tu infancia, tu esencia.
Añoranzas del ayer, pero sin dejar de avanzar.

El mar. La mar.

Cádiz, Julián.

Cumples un año más, querido padre, uno más de los 1489 años restantes que te quedan por vivir, si no son más.

Que los años te traigan tu Cádiz, tu infancia, tu esencia… ¡Y si lo hicieran en bicicleta…! Pero, sobre todo, que traigan tu mar.

 

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