Ray Loriga y sus derrumbes; Ray Loriga y su Héroes

Echo de menos a Ray Loriga.

Rectifico. Extraño lo que él me hacía sentir.

A veces busco por internet un poco de inspiración para mis entradas del blog y hoy ha sido uno de esos días que he pensado en él.

Y aquí estoy, leyéndole, en zapatillas de andar por casa.

Un escalofrío recorre mi cuerpo al leer una de mis frases: Salta del tejado y aplasta mis flores. Estaré contigo cada vez que te acerques a lo que eres. Seas lo que seas.

Me ha acompañado tantos años esa frase que ahora hasta me duele. Ya no es mía, y si lo es, prefiero que deje de serlo.

Ya no la quiero, pero cuánto la quise… Ya no le quiero, pero cuánto le quise…

O quizás le quiero y por eso duele. O duele lo que pudo ser y no fue.

O quizás no duele nada más que el recuerdo de lo que fui y ya no soy. De lo que tanto esfuerzo costó conseguir para acabar perdiendo.

Quiero citar a mi querido Ray: Nos sentábamos en la cama mirando la televisión. Ella decía: Cariño, cuando todo lo mío se derrumbe algún pedazo acabará dándote a ti.

Todo se derrumbó. Sus pedazos me dieron y me hirieron.

Dejé de ser quien era hasta que uno de esos pedazos rasgó mi esencia y decidí que era hora de volver a ser quien era.

 

 

Deja un comentario