Con él te duele el corazón y conmigo te duelen los pies

Feliz dormingo, limoneros!

Dadle al play, que seguimos.

«Con él te duele el corazón y conmigo te duelen los pies».

 

Quédate con el que te haga sonreír, pero no momentáneamente, sino con el que te haga realmente feliz.

Días malos tenemos todos, pero cuando te duele el corazón… Poco se puede arreglar.

En cambio, el dolor de pies por bailar es algo que a mí me hace hasta feliz.

Cuestión de gustos y de puntos de vista, pero mejor elegir al que te lleva a bailar.

Porque si te vas, yo también me voy.

Y si me dices ven, lo dejo todo.

 

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