Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite

Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite.
No creo en el dolor hecho a propósito,
y menos aún cuando alguien te quiere.
No creo en el rencor,
y menos aún cuando hay arrepentimiento.
Todos cometemos errores, y todos merecemos que nos quieran.
Dicen que quien bien te quiere, te hará llorar, y, a pesar de todas las veces que he oído decir eso a mi abuela y de todas las veces que he querido quitarle la razón, cuanto más tiempo pasa, más veces he de decir que era yo quien estaba equivocada.
Y no es que alguien que te quiera bien te hará llorar, sino que, cuando quieres a alguien, es inevitable que haya veces que te dañe y que sufras por esa persona.
Porque la quieres.
Creo en el perdón, en las causas perdidas y en las segundas y terceras partes.
Creo que en el amor por encima de todas las cosas.
Y creo en las diferentes vertientes de este.
No hay persona que no haya cometido ni un sólo error a lo largo de toda su existencia, y eso es precisamente lo que le hace persona. Y le hace persona porque, antes o después, se dará cuenta de sus errores, de su arrepentimiento y entonces ahí será cuando más que nunca necesite que le quieran.
Quiéreme cuando menos lo merezca, haga lo que haga, piense lo que piense, sea lo que sea.
Quiéreme cuando menos lo merezca, porque es fácil quererme en los buenos momentos, pero cuando menos lo merezca, será cuando más lo necesite.
Y ahí será cuando realmente me quieras.
Yo, por mi parte, prometo quererte cuando menos lo merezcas, porque sé que será cuando más lo necesites.
En lo bueno, en lo malo, cuando menos lo merezca, cuando más lo necesites.

 

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