Renovarse o morir

Es curioso, pero parece que si escribes sobre el desamor todo el mundo te sigue y se sienten cómplices de todas y cada una de tus palabras. Como si se sintieran protagonistas de todo lo que escribes.
 
Puede que sea porque todos hemos sufrido alguna vez por amor o porque a todos nos gustan los dramas. Aunque, en mi opinión personal, lo que a todo el mundo le gusta de los dramas es el morbo que estos traen tras de sí.
 
Es bastante cínico decir esto, pero quizás lo piensa mucha gente y por temor a lo que digan los demás no lo dicen. Quién sabe. El problema es que yo soy de las que piensan que hay que renovarse o morir.
 
Y por eso, hoy quiero renovarme.
 
Vuelvo a escribir. No a Limones Rojos, que también, pero como he dicho, vuelvo a escribir.
 
Vuelve una persona más cítrica, más ácida, y si es posible, aún más irónica. Y con ganas de seguir dando muchas puntadas, todas cargadas con el hilo más rojo que los propios limones de este blog.
 
Renovarse o morir, amigos.
 

 

Renovémonos.

Deja un comentario