Los amores reñidos, son los más queridos.

¡Hola Limoneros!

Espero que todo esté bien por vuestras vidas, yo la verdad que no he tenido tiempo en todos estos días para escribir porque he comenzado a trabajar en un nuevo lugar y he de decir que estoy muy contenta.

Así que sólo os diré que hay una franquicia llamada 100pizzitas donde os gustaría ir a comer.

Y hasta ahí puedo leer.

Echaba de menos escribir, así que hoy me toca hacerlo bien.

Tras muchos días, muchas conversaciones, muchas decisiones tomadas y muchos sentimientos entrelazados, he de deciros que, una vez más, he hecho lo que me ha apetecido.

Porque al final lo que importa es ser feliz, ¿no?

Hace una semana exactamente que enviaba cierto email, y, la verdad, no me arrepiento de ello.

Hace varios meses conocí a alguien que, desde el primer día, entró en mi vida pisando fuerte.

Ese alguien es el mismo alguien a quien entiendo menos que a mí misma y con quien discuto más de lo que nunca antes había discutido.

Pero también es ese alguien con quien más relajada me siento y más sensación de libertad tengo.

Dicen que «los amores reñidos, son los más queridos».

Es posible que sea cierto.

O es posible que sólo se trate de un refrán más y esté escribiendo una entrada más porque estoy en una fase en la que me he subido a una nube y de ahí no bajo.

Os he hablado del amor cientos de veces, y qué queréis que os diga, pero cada vez es más complicado y en el último año me he dado cuenta de que en realidad es algo que todos pasamos alguna vez a lo largo de nuestra vida, que puedes ser de un modo u otro, pero todos acabamos teniendo alguna historia que nos deja huella.

Pero no por ello debemos dejarlo de lado.

Ríe, salta, canta, llora y ama.

Come, reza, ama.

Todo a su debido tiempo, pero haz lo que más feliz te haga.

Que te digan los demás lo que quieran, que lo que realmente importa es aquello que a ti te haga feliz.

Puede que discutáis como si no hubiera mañana, pero si los momentos buenos son los que recuerdas al final del día, quizás no sea tan mala idea seguir al pie del cañón.

Todo acaba teniendo su recompensa, ¿no?

Porque como ya he dicho…

Los amores reñidos, son los más queridos.

 

 

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