Buenas tardes

Ayer fallé.

Por primera vez en cinco meses debo reconocer que se me olvidó publicar la entrada diaria del blog.

Recordé que no la había subido a las 2 de la madrugada, mientras charlaba con una de mis personas favoritas en el mundo.

Me siento muy mal y bastante culpable.

Esto es como dejar de fumar o como las dietas, que tú empiezas muy bien, luego te va dando pereza mantenerlo pero lo vas haciendo… Pero llega un día en el que parece que se te olvida y te fumas un cigarrillo o te comes unas patatas fritas o yo qué sé.

Algún día haré publicación doble para intentar compensarlo, pero sé que no será lo mismo.

Sé que no me vale como excusa, pero ayer tuve un día bastante ocupado.

Estoy cuidando todas las mañanas, de 7:30 a 17 a unas niñas por lo que por las mañanas no puedo publicar en Limones Rojos.

Reconozco que ayer me tiré a ver la televisión un rato en vez de publicar, como suelo hacer normalmente.

A la hora o así, nació mi nueva prima Elena, por lo que con la emoción, una deja de pensar en la entrada que debe publicar porque se le acaban las horas para hacerlo.

Y después estuve estudiando un rato, pero como por la noche había quedado con esta personita especial, pues entre que me hacía la manicura, que luego me duchaba, que si me arreglo, que si luego vinieron mis primos a casa y todo el jaleo, pues lo último que tenía en la cabeza era que debía publicar nada.

Es cierto que me da rabia no haber publicado, porque hasta cuando mi madre estuvo en la UCI coronaria hace dos semanas, mientras yo estaba en casa cuidando a mis hermanos, colgué algunas fotos.

Por cumplir con mi compromiso de la entrada diaria, no por ganas, pero lo hice.

Ayer me decía Pablo que esto de enamorarse es lo peor, que nos volvemos tontos.

Yo reconozco que siempre le he llevado la contraria y que ambos tenemos cierto pique con ello, pero es cierto que el no haber publicado ayer me duele, que es algo que sé que voy a llevar como una espinita, pero bueno, supongo que es lo que me toca.

Tenía 24 horas, de las cuales dormí creo que 5, porque salgo prácticamente cada noche aunque sea por mi urbanización a pasear con algún amigo o con Pablo o con quien sea.

Me siento fatal conmigo misma, que ya veis, es un simple blog, pero es un poco el esfuerzo que siempre he hecho y el compromiso que tenía conmigo misma y el orgullo de poder decir que TODOS los días publico.

En fin, dicho esto, no sé si decir que lo siento o qué.

Supongo que mejor os doy las buenas tardes y ya está.

Buenas tardes.

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