10 DE MAYO

10 de mayo.

Antes de seguir leyendo, quiero que pongáis esta canción.

A mí me encanta, es un subidón fantástico.

Sé que hoy ya es 11 de mayo, pero quería esperar a ver qué pasaba en el día de hoy para poder escribir la entrada de una manera u otra.

Era posible ganar la apuesta hasta las 23:59, pero vamos, que como es lógico, si en tres meses no hemos avanzado nada, en unas horas menos posibilidades de hacerlo tenemos.

Os prometí que hablaría de la apuesta en cuanto se acabara, y es lo que voy a hacer en la entrada de hoy.

El día 10 de febrero, mi amiga Bianca y yo fuímos de copas (para variar) a un pub que se llama Velvet y que está en Villanueva de la Cañada.

En ese pub, y tras unas cuantas copas encima, comenzamos a hablar sobre nuestros ligues y sobre por qué estábamos solteras, etc…

Según hablábamos, a una Bianca un poco ebria se le ocurrió la fantástica idea de que nosotras el problema que teníamos era que no habíamos encontrado la bragueta correcta, por lo que teníamos que empezar a buscarla.

No sabemos ninguna de las dos muy bien cómo fue todo, pero al final acabamos apostándonos que en tres meses ella tenía que empezar a salir con un chico del cual no diré el nombre, y yo con otro, del cual tampoco diré el nombre.

Bastante ridículo es que ninguna haya ganado la apuesta como para que encima ellos sepan que eran parte de la apuesta y se les suba el ego más de lo que lo tienen subido ya.

Capullos.

Ahora mismo sé que Bianca, al leer esto último, se está riendo a carcajada limpia.

Mañana brindamos con jarras de tintorro para celebrar nuestra soltería.

Bueno, sigo contando la historia.

Al día siguiente de hacer esa apuesta, Bianca y yo estuvimos hablando y decidimos que vale, que en tres meses teníamos que conseguir encontrar pareja, que debíamos enamorarnos y el 10 de mayo, que además caía en viernes, entraríamos de nuevo a Velvet y celebraríamos que ambas teníamos pareja.

Si alguna de las dos estaba soltera, pagaría las copas de la otra durante esa noche.

Y si estábamos solteras, lloraríamos nuestras penas mientras bebíamos chupitos de tequila.

Camarero, traiga la botella de tequila, unas rodajas de limón y el salero.

Gracias.

Por motivos académicos, tenemos que retrasar una fiesta de las nuestras hasta la semana que viene, pero eso no impide que mañana nos tomemos unas jarras de tinto de verano mientras tomamos el sol y vemos pasar estudiantes de la Universidad Alfonso X frente a nosotras.

La verdad es que estamos realmente a gusto solteras. Como le he dicho antes a Bianca, si quisiera, podría tener pareja, pero es que no me vale cualquier hombre, por lo que mejor soltera que a disgusto.

Bianca, a pesar de que esta noche vayas a ver a quien no debes, espero que por lo menos lo pases bien. No voy a decirte nada más, pero es cierto que bastante nos destruyen a todos los demás como para además entrar en una espiral de autodestrucción nosotros mismos.

Hoy mismo le decía a mi amiga Andrea que muchas veces el problema es que las personas necesitan aprender a estar solteras, a quererse a sí mismas y no a basar su felicidad en tener pareja o en cosas por el estilo.

Aprender de alguna manera lo que es vivir sin estar enamorado.

No es tan difícil, os lo aseguro.

Pero es cierto que hay que ponerle ganas.

En fin, ya es 11 de mayo y Bianca y yo estamos solteras y felices.

Hemos perdido ambas la apuesta y ni siquiera tenemos una «bragueta correcta» a la vista, y aún así, nos da igual.

Ya termino la entrada de hoy, espero que lo paséis fenomenal este fin de semana y os mando un abrazo muy fuerte a todos los que me leéis.

Y antes de terminar, un saludo a Sara, mi antigua compañera de clase, que me hizo muchísima ilusión que ayer me dijeras por Facebook que te gustaba lo que escribía.

Gracias por seguirme, de verdad. Es un auténtico placer saber que me lees.

Un beso a todos.

Y no os olvidéis de celebrar vuestra soltería con un chupito de tequila a mi salud.

Y los limones para el tequila que sean rojos, por supuesto.

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