Oda a mi pelo.

Hoy os voy a hablar de una de las partes favoritas de mi cuerpo.
Mi pelo.
Creo que es el momento de dedicarle una entrada.
Porque me encanta.
Porque es mi pelo.
Me gusta mi pelo.
ODA A MI PELO
¡Cómo me gusta mi pelo!
Me encanta mi pelo.
Me gusta mi pelo de todas las maneras posibles.
Me gusta mi pelo cuando lo llevo corto.
Me gusta mi pelo cuando lo llevo largo.
Me gusta mi pelo recogido en una coleta.
Me gusta mi pelo suelto.
Me gusta mi pelo alisado.
Me gusta mi pelo rizado.
Me gusta mi pelo ondulado.
Me gusta mi pelo con mechas.
Me gusta mi pelo de mi color natural.
Me gusta mi pelo teñido.
Me gusta mi pelo mojado.
Me gusta mi pelo seco.
Me gusta mi pelo al despertarme.
Me gusta mi pelo despeinado.
Me gusta mi pelo peinado.
Me gusta mi pelo enjabonado.
Me gusta mi pelo con diadema.
Me gusta mi pelo con horquillas.
Me gusta mi pelo con gorro.
Me gusta mi pelo con pinzas.
Me gusta mi pelo en una trenza.
Me gusta mi pelo con las puntas abiertas.
Me gusta mi pelo sano.
Me gusta mi pelo de todas las maneras posibles.
Me gusta mi pelo.
Ahora que más de uno estará trastocado por esta «Oda a mi pelo», quiero aprovechar para hablaros de algo más importante.
Os quiero hablar sobre mis uñas.
¡Son tan largas y bonitas!
Podría haceros una oda a mis uñas, pero no.
Voy a hablaros sobre algo serio.
Hace un rato, como cada día, leía el periódico El mundo.
Y he leído una noticia que me ha llamado la atención, aunque no es la primera vez que leo algo así, y quería compartirla con vosotros.
La noticia es la siguiente:
Un día después de que un niño de solo siete años llamase por teléfono y denunciase que la pareja de su madre la estaba agrediendo, esta mujer de 32 años, natural de Marín (Pontevedra), se confiesa «muy enamorada» y no ha formalizado denuncia alguna.
 
 
Esa mujer dice estar enamorada, pero, ¿qué pasa con su hijo?
¿Es acaso consciente de lo que le espera a su hijo con ese hombre después de que el menor llamara a la policía?
Entiendo que las mujeres maltratadas no se atrevan a ir contra su maltratador y que muchas de ellas se autoculpen, pero creo que no hay nada más importante que un hijo (y eso que no soy madre aún), y considero que si esa persona no está capacitada para poner punto y final a una relación destructiva pensando en su hijo, no merece estar a cargo de este.
Está claro que el mayor perjudicado en esta situación va a ser el niño, así que sólo queda esperar que no salga una noticia hablando sobre alguna desgracia sobre el niño próximamente.
Es increíble que sucedan cosas como esta.
También podría hablaros del paro, que ya superamos los 6 millones de personas, pero creo que mi blog está para desconectar, no para hundirnos más en el fango.
Para terminar, quiero recordaros que llaméis a esa persona especial, que ya llega el fin de semana y no hay tiempo que perder.
Hacía mucho que no os lo decía.
Dicho esto, espero que tengáis un maravilloso día.
Besos.

 

2 comentarios sobre “Oda a mi pelo.

  1. ¿Qué dices que te gusta? Es que no me queda claro :PA mí ya sabes que me encanta tu pelo, por su «agarrabilidad», ya sabes. ;)De tu noticia, ¿qué comentar? Pues que esa mujer está tan anulada, tan ninguneada, tan arrastrada por los suelos, que ya no puede velar ya no por su hijo sino ni por ella misma. La dependencia tóxica que tiene con su maltratador, ese vínculo letal, la tiene completamente vampirizada. Un bucle mortífero.

  2. Pues que yo sepa, no has agarrado nunca mi pelo.¡Jajajaja!Sí, claro, pero a su hijo que le den, ¿no? Si le mata, ya verás tú cómo luego se arrepiente. Que vale, que ella cierre los ojos con ella misma, pero no con su hijo, que es tan sólo un bebé.

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